Julio es el mes ideal para la observación astronómica en Iruya. El cielo despejado y la ausencia de contaminación lumínica crean condiciones perfectas.
La actividad comienza con una caminata guiada de 45 minutos hasta un mirador especial.
Un astrónomo local explicará las constelaciones del hemisferio sur, los planetas visibles, y compartirá las leyendas andinas sobre las estrellas.
Se proporcionan telescopios profesionales y mantas térmicas.
Incluye mate cocido caliente y alfajores artesanales.